Cual festín carnestolengo
las caretas fueron mostradas
abriendo así los espacios
ocultando las miradas.
Uno a uno, mentirosos
se acercaron y fingieron
refugiando sus torpezas
y sus fallidos intentos.
Pero aquel nuevo, aguzado
sobreviviente a festines
curtido de malabares
hecho por tierra sus fines.
Sin sus máscaras rieron
inventándose otra pose, nueva feria
mas lo hipócrita que pesa y no respeta
les broto por las orillas, que vergüenza.
Atayo
|
Imprimir |
Enviar poema |
