Husmeo en la historia.
Humanidad Vientos perdidos.
El cortejo real de la miseria.
La mutilación de la carne y del espíritu.
El Hombre es rey
extraviado de su reino.
Musas de los tiempos colgadas en el aire.
Tirada de conceptos y de formas sin sustancia.
¡Tan baja su estatura
que jamás alcanzarían a las estrellas!...
¡Los hombres caen
en el mar de su arrogancia!
Un poco más de construír
es la oración del justo.
Romper es la consigna
en aras de fetiches y blasones
de corruptelas y patriotelas.
Fieles a la idiotez
sucumben en las rompientes
los astros del polvo.
No se acuerda el Hombre
cuándo nació su estúpida razón
de alzar la espada/
de levantar la frente dañina y altanera.
La libertad se arrastra enredada de pañales.
Cautivo el Hombre en su prisión.
Su más grande prisión/
Su propia mente.
El aposento más útil
a sus cadenas.
Desde su ego crea fronteras para sí/
Para su ego.
Luego
en su limitación llora
frustrado
y perdido.
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