Y nos dejamos llevar,
cabalgando mariposas,
bamboleados entre
nimbos, cirros y
aureolas
trasmutando en
efugios corpóreos,
para ser sólo luces
en el celeste universo.
Siento la fuerza de tu presencia
y en estallidos rotundos el latir de tu bello corazón
que salir quisiera de tu pecho y volar
hasta pleyades insolitas ...para recoger todo aquello
que tu mente no alcanza a gravitar mas allá de los confines
veo el angel femenino que te rodea en la inventiva
que eres hoy humanizada,,,,TEC.
Muy bonito. Rompe esquemas de pensamiento.
Me gusta, me gusta.
Tiene fuerza y encanto.
Un beso
Andrés