Deseos, así se vive,
con los ojos cerrados
y las manos abiertas,
con las uñas sangrando
y los pies descubiertos,
mordiendo tus labios,
y tocándome el pelo,
caminando sin nombre,
para decir lo que siento,
soñando y gritando,
sin ser reprimida,
con una mirada azul
que sólo es mi amiga,
habiendo vivido más de la cuenta,
oyendo murmullos de penas inciertas,
temblando por dentro,
sonriendo por fuera,
esperándo el lamento,
para saber que si es cierto;
recordando cada día
sin dormir, sin sentir,
sólo pensando acerca de ti,
de tu vida y del ayer,
de tu mano acolchonada,
y de la pasión que desbordaba,
de una silueta gris
y una cara redonda,
de los ojos sonrientes
y la cara pecosa,
de una pícara escencia
y una atenta audiencia,
escuchando voces
y sintiendote cerca,
pensando en la noche,
con invisibles estrellas,
tomando tu mano
y poniendo la mía.
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