Esa niña que corre descalza
por todo el campo.
Que brinca y salta, cual mariposa
extiende sus alas.
El viento juega con su cabello,
y ella disfruta de ese momento.
Se trepa al árbol de los almendros,
se baja y sube a los ciruelos.
¡Niña cuidado! grita su madre,
ve más despacio, puedes lastimarte.
¡No temas madre! ella responde,
mientras almendros junta y recoje.
En las hamacas de su enramada,
ella se mece cada mañana.
Canta canciones y no se apena
aquella niña de piel morena.
Ojos oscuros,lacios cabellos,
asi es la niña que yo recuerdo.
Francisca Santos. (xhunca)
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