Tus ojos parecen estar hechos de mar en la noche,
tan brillantes que quiero no exista nada m
de pronto están tus labios sobre los míos,
como dos corrientes pero de un mismo río,
lo que haces lo hago yo
pero elevado a la máxima potencia,
como si nada importara,
ni el saber ni la ignorancia,
soy tu espejo,
y sin querer también tu reflejo.
Acaricias mi espalda y me haces vibrar,
acaricio tu cuello y te hago gemir,
Arrastras todo tipo de dolor con tu lengua,
con tus dedos tocas melodías del teclado de mi cuerpo,
veo las instantáneas de tu rostro,
siento tu respiración forzosa,
tu espalda me revela lo irrevelable.
Te quitas la ropa,
tu pecho es más de lo que imaginaba,
es más de lo que algún día pude tocar,
me tientas a no solo ver,
te quiero besar,
mi miembro erecto te excita aún más.
¿Dónde quedó el amor?
Colgado en el closet del dolor,
¿Qué más da?, soy tuyo.
Me quitas la ropa como si me fuese a escapar,
me besas con cierto temor y confianza,
con incierto desconcierto,
Ahora tu cuerpo es mi cuerpo
y mi alma es tu casa,
deja que el deseo nos abrase,
tu pecho contra el mío,
mis labios contra los tuyos,
ahora el amor ya no es un desafío,
y la lujuria fundida es murmullos.
Me dices al oído
I´am erotic mirror,
con un tono apasionado
pero con algo de dolor.
Te beso lento,
eres como mi reflejo,
y sólo por un momento
eres mi espejo.
Me besas intensamente
son besos llenos de calor,
me dices, you are erotic mirror,
es lo que sólo puedo entender.
Nuestros cuerpos inmersos en sudor,
ardientes, sedientos de un agua
única, agua sin nombre
de una fuente secreta,
que ahora emerge más allá de la cama
es el agua, de dos hombres que se aman.
Ysaías Núñez
2006
|
Imprimir |
Enviar poema |
