Tu pecho fuerte como el acero Blanco y bello como el cielo Montañas musculosas Que apasionan y entorpecen Bajas tu mano Y miro tu abdomen Claro como travesías En los andes Apretado cual acoso De algún mágico movimiento Los labios me muerdo Allí estas pero no puedo tocarte Y sigues el juego Me inspiras una trágica taquicardia Mi corazón parece evolucionar Aumentarse de tamaño por tantos latidos Y solo suspiros de mi se pueden adueñar Mis ojos olvidan parpadear Me estremezco Hay algo muy fuerte en mi pecho Que se apodera de mi respiración Y veo la muerte Al observar tus montañas ahí Blancas y hermosas Para morder y abrazar Para dormir noches enteras allí En cada una de ellas Y poseerlas con mi tacto Y cerciorare allí Y así poco a poco llegar a ser La comandante de tu parte de adelante Quien transforma tus sueños En grandes realidades Tus placeres en pasiones Y tus pasiones en amor Un inmenso amor que no conoce la muerte ni el dolor.