ERA MI COSTUMBRE

Yo tenía en mi boca un porque

Que no preguntaba nada

Yo quería responder pero

Y este no me excusaba

 

Yo tenía una campera color verde

De la desesperanza

Yo veía que pasaban los años

Y estos no me cambiaban

 

Yo tenía un juicio

Contra los abogados de la locura

Yo tenía siete enanitos

Que me reclamaban más altura

 

Yo me consideraba ganador

Pero era una fija en el último puesto

Yo jugaba con mi libertad

Pero terminaba siempre preso

 

Caminar al revés de la multitud

Era mi costumbre

Olvidar los recuerdos

Que me hacían mal

Y después llorar

Porque no recordaba

Era mi costumbre

Protestar por mis defectos

Pero no hacer nada

Por cambiarlos

Era mi costumbre

Acusar al azar de las cosas

Que me salían mal

Era mi costumbre

 

Yo tenía una brújula

Que se equivocaba de camino

De mi vida había un libro

Con páginas en vació

 

Yo tenía un despertador

Que se quedaba dormido

Yo tenía un amor

Todos los días distintos

 

Yo tenía un albergue

Que no albergaba a nadie

Un signo de más

Que casi siempre restaba

 

Yo tenía una vida

Que no moría, ni vivía

Yo tenía una salida

Casi siempre obstruida

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