Entre abismos y espejismos

 

Caminaba un día entre abismos y espejismos.
Vi una inteligencia y salí tras de ella.
Un resplandor, a mi paso, me cegó.
Quedé enredada de inmediato en una espesa hojarasca muy lejana, colgada de lianas que, en su eterno balanceo, en un repetitivo vaivén de bumerang, dejaba perder por el camino rayos lumínicos que me arrancaban de la memoria los registros primigenios, que en mi corazón había guardado, sobre esa inteligencia que me atrajo un día y decidí seguir, sin saber hacia dónde me llevaría.
 
Entre unos quelíceros me ví atrapada.
Sentí dolor, que no supe comprender, donde antes había sentido amor.
Maldije al cielo y a la tierra por haberme mostrado a esa inteligencia.
Y olvidé que una vez me cautivó. 
 
Continué andando por un camino pedregoso lleno de obstáculos y tropiezos que me hacían caer, herirme, dolerme, hasta creerme morir.
De repente llegó un momento en que todo estaba muy oscuro y dejé de ver a la inteligencia y no pude seguirla más.
Se allanó el camino, ví unas vereditas adyacentes con florecillas y decidí seguir por una de ellas... Respiré aliviada, el terreno era liso y llano, pero pronto dejé de ver florecillas y se me antojó un camino muy monótono.

Había un paraje que invitaba al descanso y a la reflexión.
Allí me acurruqué conmigo misma por un espacio de tiempo, a esperar...
Entonces volví a divisar un rayito de la inteligencia a la que seguía y quise ir otra vez tras de ella y emprendí un nuevo camino.

Esta vez el terreno era mucho más duro, mucho más pedregoso; un terreno escarpado y ascendente para el que yo no estaba preparada.
Cada vez que lograba avanzar un trecho, me caía y volvía a retroceder.
Me herí nuevamente y se abrieron viejas cicatrices.
Sentí un tremendo dolor.
Me revelé y ataqué ferozmente a la inteligencia, culpándola de mi dolor.

La inteligencia se revolvió contra mí y nos enzarzamos en una cruel y despiadada lucha de poder hasta hacernos sangrar profusamente.
Maltraté a la inteligencia, la vapuleé, la maldije y abominé de ella.
Los dos yacíamos inertes sobre el escarpado terreno condoliéndonos.
Entonces la inteligencia dejó sus armas y se acercó unos pasos hacia mí y me mostró su rostro, su verdadero rostro, que había quedado oculto bajo la armadura de guerra.

En ese momento recordé, y comprendí por qué la había seguido cuando la vi por vez primera.
La inteligencia me tendió su mano, lejana, invisible, fría, sin tacto..., pero firme y segura, y me invitó a seguirla de nuevo.
Volví a emprender el camino que me lleva en pos de ella, un camino difícil, largo, extremadamente largo, eterno..., pero ahora ese camino se ha tornado placentero y más seguro porque la inteligencia no me deja que me suelte de su mano y ahora conozco su rostro, el que se oculta bajo la armadura de acero.

 

 

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Comentarios:

Escrito por: Maledetapalabra       10/11/08 16:01
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La conquista de la inteligencia, un camino de esfuerzos, porque al final también es por placer. Eso puedo afirmar sin pensarlo siquiera.
Escrito por: Osvaldo       05/11/08 14:05
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Toda una ruta inerior, caminada paso a paso, , con tacto e inteligencia. Un texto muy bien dosificado, muy fluido y hermoso.
Escrito por: Momo       03/11/08 19:23
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Magnífico combate entre la búsqueda de la seguridad que sabemos que nos puede proporcionar la inteligencia y la realidad de la vida que no sabemos afrontar cuando estamos dispersos y asustados y que sólo ganamos cuando somos capaces de aceptar la evidencia. Es un riquísimo texto lleno de inteligencia. Me ha gustado muchísimo. Un abrazo. Chares
Escrito por: mapanyvino       03/11/08 15:56
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Que hermoso y bello poema...
Escrito por: carontex       03/11/08 02:41
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y ....no sera ahora que que tú te acercas a la prosa peligrosamente ??? ah ...que tu ya lo hacías y tan bien como ahora recuerdo.

Me resulta este tu poema una metáfora de la busqueda de la inteligencia en segun que hombres y me refiero a los hombres ( marte ) no al homo sapiens , en esta sociedad del culto a la ignorancia .La curiosidad es la madre de la inteligencia de tal modo que la buscadora de la misma ya la encontró antes de empezar la persecución .



Un abrazo!
Escrito por: Poesiacarnivora       02/11/08 02:24
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Una prosa poética muy bien llevada.Un camino hacia el conocimiento de uno mismo, escarpado, con lides que enfrentar,pero que se transita seguro cuando la inteligencia acompaña.
Excelente texto,para releer.
Que las hadas te acompañen.
Escrito por: sumysel       01/11/08 22:46
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Ay Solcito de mi alma!!
Qué texto tan bien logrado!!
La inteligencia... a veces nos hace ignorantes hasta que nos damos cuenta que es la que nos sostiene de la mano y hace placentero nuestro camino.
Cuantas verdades hay en tu texto!!
Te felicito, amiga. Un besito.
Escrito por: rosanavera       01/11/08 20:26
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Como para pensar y meditar, reflexionar, es muy sabio, te felicito... cariños.
Escrito por: Renanalvarez       01/11/08 15:49
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Es probable los sucesos instintivos inconscientes, donde la realidad es donde uno queda felizmente libre.
excelente
saludos
Martín
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