Tienes el don de enamorar mis días,
Con esas imágenes que soñamos
Transformando nuestros cuerpos en palomas
Romanceras de amores esperados.
Haces de mi espíritu centro de universo,
Donde las esperanzas se vuelven conciertos,
Lo abstracto se vuelve fiel, verdadero
Y en tus brazos creo que todo es cierto.
Tengo tantas rosas guardadas aromadas
A tu piel de miel, café y almendros
Que cuando estás ausente de mí
El aroma te regresa nítido, seguro, perfecto,
Embriagando mi vida, depositando tus besos,
Que llevo como relicario pendiendo de mi cuello.