Tan súbito como el vuelo de los pájaros te veré llegar en mi umbral, sin necesidad ni soledad viéndonos brillar y yo deseando decirte esto, cuando te haya encontrado: Ladronzuela de mi alma que tanto me has robado, me lo devuelves con creces por un minuto a tu lado. Me robaste el corazón con todo ese amor reservado para vos en esa igualitaria relación. Si puedes y quieres aceptar mi propuesta en libertad mucho me va a alegrar. En esa posible relación que no tendría parangón alguna decisión habría que tomar para, al, esa relación comenzar. Con condiciones a fijar respetando nuestra dignidad. Y no pondré, más versos, al chirriar.