tan largo como un cabello que danza, y tan hermoso como el rojo de un crpusculo sangriente, o mejro, segun el poema, un vino en el pozo de una copa, este poema nos convoca a una noche de bar, en las sombras de los cuerpos, en las delicias de un beso, en las pesadillas, en los sueños, en la sobriedad, en la embiraguez, y con este poema, me han entrado unas insaciables ganas de abrigarme bajo la sombra de algún bar, con un ballantines en la mano, y el poema en la otra, recitando y bebiendo. felicidades, amiga.
muy lindo tu poema mari
o tu declaracion o deshaogo
un beso nena
cuidate, nos charlamos.
Porque también es un poema... así como dices tu Sombreroazul...