Estábamos solos en la playa,
Una noche preciosa nos acompañaba,
El reflejo de la luna en el agua,
El sonido de las olas se escuchaba
Al son de tus palabras.
La luz de tu mirada, que en mi penetraba,
El aroma de tu cuerpo que me perturbaba,
La suavidad de tu piel que me encantaba,
La dulzura de tus labios que tanto deseaba,
La pasión de una noche loca sobre la arena.
Los dos tumbados en la arena, me abrazabas,
Con esa ternura que te caracterizaba.
Mis manos poco a poco tu cuerpo acariciaba,
Mi cabello con delicadeza tocabas,
Nuestras piernas entrecruzadas,
Nuestros labios jugaban y se entrelazaban,
Nuestros deseos aumentaban,
Al sentir el cuerpo del otro como se acercaba,
Poco a poco el momento llegaba,
Nuestros deseos así lo anunciaban,
Hubo un silencio en las olas que se escuchaban,
El reflejo de la luna ya no estaba,
Nuestras palabras estaban calladas,
De repente nuestro amor empezaba,
Tú como nunca, me amabas,
Y yo correspondiéndote estaba,
Cuando acabamos de amarnos todo comenzaba,
El reflejo de la luna en el agua,
El sonido de las olas que se escuchaban,
Al son de nuestras palabras.
Palabras de unos locos,
Locos, enamorados.
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