


| Escritor: | ysaiasnunez |
| Públicado: | 14/11/2008 |
Vasto sus aposentos, apoteosis de pensamientos.
Cacofonía. El corazón repica, alguien llama. Contesta.
Sale chorros de arena de él. Arena roja. Bebe arena.
Alicia monta la bestia, es la ramera del Apocalipsis,
es el gato que sonríe, mientras su estirpe flor pare.
La reina solloza no haberle cortado la testa,
como lo hizo con Descartes, lo lamentó.
Sus ojos escarlata miran al indio que se la da inocente,
mas sabe que se ríe por lo bajo. Lo vuelve a mirar.
El reflejo que se cree objeto,
el espejo que se cree humano,
el seto que llora, ¡No lo comas!
Toma y bebe, eucaristía
Alicia monta la serpiente con ruedas, emerge de su hipófisis.
Se anastomosa con las cloacas de la calle, del apartamento.
Fetos recorren las cañerías de su alma. Embriones si acaso.
El reino fungi crece en sus ojos, crece aún más
Danza la zorra en su vertical corazón,
las nalgas aplastan su pelvis,
el indio que acecha, la reina se delata.
El gato, el gato sin boca.
El conejo que corre como loco, ¡Es tarde!
¡Es tarde! vuelve a gritar, la reina escarlata cruza las piernas,
deja ver sus labios rojos, clíptoris palpitante. Es divino ser puta
Alicia, Alicia folla en el reino de los cielos, el liquen crece

Ysaías Núñez
14/11/08
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