


| Escritor: | Javiermurillo |
| Públicado: | 07/04/2008 |
Sintácticamente castrado para describir,
huye viscoso por entre bosques de espino.
Evita, con poca sabiduría pero con mucha práctica,toooodas las descripciones que se agolpan
amenazantes
detrás de todas la puertas
y de todos los gestos.
Semánticamente habilitado,
critica y destruye con maestría
todos los coqueteos e invitaciones
de mujeres y de historias de a peso.
Es denigrante
-dice-
caer en las bajas tentaciones del burdel
y la esperanza.
Sigue huyendo pero él pretende que camina,
anarquista del barrio del amor, de los cuentos
y las tramas.
Se escapa desnudo
de las flechas y las balas,
de los hombres dignos,
de los triunfos y sus besos.
Nunca miente y se lo cree.
Nunca oculta y perdería en ello
una fortuna
o su mano izquierda.
Mirarnos es patético,
clama solo y como un rezo
antes de dormir.
Está ortográfica
y metafísicamente negado para creer,
mucho más para crear.
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