El sabor del mango
Jugoso e hilachadito
se va disolviendo el mango
con su sabor exquisito
como un acorde de tango
Poco a poco entre los labios
se revela a su calor
¡Qué el mango sabe es a beso,
a nube y a puro sol!
Rojo, verde o amarillo
con sus aromas de lis,
nada más que de mirarlo
se invita uno al desliz
Porque es que comerse un mango
es un tema de pasión:
¡Fue por mango -y no manzana-
que Adam fue a la perdición!
PD: vaya este sencillo acercamiento al mango, con mucho aprecio, a los foristas de climas templados que nunca lo hayan probado; su sabor dulce y jugoso en realidad es indescriptible, pero para que se pueda tener una idea de lo que representa, nada mejor que esbozarlo con un poco de la fogosidad cálida y criolla de estas tierras tropicales (¡ñaaauuuummmm!)
que hermoso poema y que rico me dio ganas de comer mango, te felicito
Hermoso poema
Un besito
Luis (philos)
jajaja gracias cuahitly, bienvenidos son los mangos y modos mexicanos, que refrescan con su gracia.
Un beso.
Vivo en Buenos Aires,pero soy del tórrido Paraguay,donde las veredas de las plazas amarillean de ésta fruta exquisita que entregan los arboles mangueros,que provoca vicio vuluptuoso (se chupa y cada vez suelta más de su cremita amarilla de sus pelachas). Alli se tiran y desprecian por tanto exceso y en Baires salen 20 veces más.
Pulposo, comer con los dedos jugosos, que sabor!!!! no hay comparación.
saludos
Martín
jajaja amiga azulejos, es verdad, los regaños no faltaban porque lo que era yo me atiborraba de 3 a 4 mangos a la vez, con sus respectivas chorreadas! Luego aprendí el truquito de hacer jugo de mango dentro del propio mango, ablandándolo y a chupárselo todo por un orificio. Pero qué va! nada como aquellos días en que terminábamos chorreando mango.
Gracias por tu ameno comentario que me devolvió un ratico a la niñez! y gracias también a los amigos Osvaldo y JEMC por acercarse a comer mango con nosotras, jaja!
ummmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm amiga un manguito de hilacha o de bocado, que delicioso poema, para nosotras que tenemos la dicha de haber pintado nuestras manos y boca con el delicioso y amrillento néctar. Cuantos regaños por manchar la ropa, ajajaja. Gracias por ese manguito matutino, mis cariños y felicitaciones