


| Escritor: | Carlos_Bravo |
| Públicado: | 18/06/2007 |
Mis reservas dan bote frente a tanto mar salado.
Y mis preguntas,
mis preguntas que se reparten con el giro de mis brazos.
Y ese gran viento interrumpiendo todas las angustias.
Éstas,
como un hielo,se derriten entre las tibias charcas entrelas rocas.
Una vez más con la esperanza de la verdad,
las horas que obsesionan,
las ecuaciones que se me acercan velozmente,
el escalar rápido por los riscos que me regalan visiones y verdades completas.
Y el viento,
conspiras conmigo viento,
cierro los ojos contra tu azote.
En este tercio de firmamento que lo acoge todo,
viento y riscos son maestros de aire y roca.
Me permiten, vientos y riscos,
elevar mis gastados calzados hacia las cumbres.
Y después de tanta pregunta que me angustia,
el descanso se presenta en primera clase.
La dulzura de las alturas me encripta y me señala las grietas en mis piernas.
El overol que cargo se desprende de los pegajosos recuerdos,
y el ORDEN se hace presente.
Y los cantos de las madres solitarias y descalzas ya no se escuchan,
y la palabra sabia la llevo en mi corazón,
y mientras más callo, más me escucho.
Y aquí,
me presento mis preguntas,
mi esencia,
mis dudas.
Y hay tantas voces que ya no escucho,
buscando este anclaje,
a la esencia de los aromas surgidos en las
frentes de mis dioses.
A esta altura exquisita los he traído a todos,
en fotos enmarcadas,
repartidas en círculos a mi alrededor,
entre el viento y las rocas.
Y los miro de reojo,
día a día.
Y los dispongo hacia las alturas y a los grandes volúmenes,
a respirar lo eterno.
Y muchos no hacen más que caer de frente por el viento y azotarse en las durezas,COMO SIEMPRE.
El mar y lo alto.
El equis y el menos equis.
El contorno de la vida dibujado con mis plumas en tonos negro.
|
Imprimir |
Enviar poema |


