El querer y sus trampas
Entiendo tu dolor
y yo tambien lo vivi,
no necesito decirte nada
sabes mi sentir.
Nunca lo mire,
ni si quiera lo ví,
nunca lo mirare,
es muy triste este vivir.
Es que en las cosas del corazón
no mandas tú, no mando yo.
El hace de las suyas
y no le pregunta a la razón.
Ironicamente estamos
en esta vida,
nuestros afectos van y vienen
no hay otra salida.
Querida amiga:
Nuestra amistad primero
y tu siempre digna.
Sin mas palabras
me despido recordandote
que las puertas abiertas,
y esa ventana ya esta perdida.
