
El puerto de las puertas golondrinas
En una base de piedras amarillosas, con sus faroles reducidos, entre odiosos puzzles, con las lenguas fabricadas en el ayer, ahí todo, en cada puerta enrejada,variante en un sólo tono, volviendo las caras del paseo a tumbas de Cartagineses, me dicen. En el macizo que cruza esta mancha las nubes me acumulan en los puentes a mis pasados, mi corazón bombea la gesta de la comprensión, del ponerse de acuerdo con el hoy, en el aquí. Todo es el hoy que me han dejado como regalo de fin de vida. Y más amarillo, y más roca sobre roca, y más luces tristonas. Y vino un regalo del cielo que cubrió los horizontes de viento,y volví a pasar por las puertas de tus campos, y en tonos azulosos,el tiempo me gritaba que me marchara corriendo,a las alturas de las sierras,o a las costas del Norte, en busca de un atajo al negro paladar de la vida. Con mi conciencia en silencio, mis pasos se arrepintieron y colgado en la vía superior de los despuntes de un sol naciente,comprendí que el amarillo era un acierto,que las calles estrechas me acogían con sonrisas,y que no muy lejos de aquí respirabas los mismos aires en esta rocosa isla. Y el tiempo siguió su marcha, las luces se hicieron ciertas,cuando el temor por perderte cambia de sentido,cuando el sabor de los saludos se tornará en sedante,el pasar de cada puerta me relaja, con sus empastes exóticos,y con tanta lengua devorada por la casualidad de los cotidianos cruces.Hay mucho de común en esta Palma ya no tan ajena,serán las palizas de mis recuerdos que se agotan,tal vez el agrio sabor del ruido cotidiano,o quizás los latidos de un ser que vive hoy con su conciencia al día,y no importando la cota o la hora,vuelvo a despertar cada mañana y el quizás que me revienta a patadas,y me obliga a partir de frente,en busca de lo que venga, algo es,en sangre y suaves melodías,en llantos y tiernos arreboles,en partidas y rencuentros . Pero, una vez más de lo mismo, pájaros negros que revolotean y que me invitan a viajar al Norte,y como no, una vez más el recuerdo de tus expresiones graciosas y esas avecillas que se diluyen. Que de algún dolor creo que entiendo,y que de querer sí que ansío,y que de una vez, hubieras sido tú.Lo hubieras aceptado al leer en mis ojos,lo hubieses creído si escrito quedase en cierto pueblo lejano,y sé que algún día lo entenderás. Tremendo universo de mujer,asilado en un cuerpo tan frágil y cargado de directrices,un fiel faro que me cobijó día a día,con cánticos que arropaban mis soledades.Suavizabas mis caminares por estos rincones,y tanto, tanto que quise entregarte. My dear anchor, como solía pensarte,mis canciones llegan a su fin,las campanadas del mañana volverán a ser emitidas por quién las maneja,el mañana se me acerca,y ya no me atemoriza el correr de tu vida,tan joven y armónica, con tus demoledoras energías, llevándote parte de extraordinarios días quién sabe donde,elevándote libre a la vida que te espera,plena y potente.Partiré,y quizás nunca sepas que te llevo conmigo,algo de ti, siempre y en silencio, para recordarte eternamente en algo más en blanco y negro,colores que finalmente dominan a estos amarillos tonos de Mallorca.
Comentarios:
Es extraño leerse uno mismo.... será...
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