El poeta enamorado

Triste historia de un poeta enamorado,

el, soñaba noche a noche día a día en su bella dama,

y le daba vida a otra poesia cada vez que veia sus fotos, su cara de alegria, en sus dulces ojos,

ilucionado y enamorado de ella, el dia a dia le escribia poemas,

y al momento de saber que su dama, a la distancia se abia casado, entonces, él, una lagrima escribió,
y aquella inspiracion del poeta, se sumerjia en una oscura lagrima de dolor, por perder a lo mas querido.

El poeta enamorado no podia ya escribirle a ella, entonces decidió, escribirle a su corazon y a su alma enamorada.

Esa alma tan pura, tan verdadera y tan sincera, que el poeta guardaba en ese ser, le sirvio para darse cuenta que el amor, es mas que todo eso y es mas, que una poesia.

Nunca jamas el poeta dejó de amar a su amada y el luchó por lo que queria, sabia que ya no era de el, pero nunca penso en olvidarse de ella y como la vida nos da sorpresas, él sentado en un restaurante, de ese bella cuidad, de santo domingo, la vió,y su corazon se le quedo en las nuves, ella tambien lo reconocio y por mas que iba con su esposo, sus ojos se quedaron helados y una mirada eterna de sentimientos, el poeta enamorado no sabia que hacer ,ni que decir. La bella dama solo se sentia con calor en la mesa de al lado, la bella dama, no podia dejar de mirarlo, ninguno de los dos, se animaba a hacer nada hasta que el poeta con una simple mirada y sonriza deja caer una carta en sus pies, ella con miedo de que su esposo sospechara algo la levanta y la guarda en su cartera en su dormitorio a solas la bella dama lee la (carta).

________________________________________________________

Hola amor:
Cómo estás amor? yo sé que no te esperabas esta carta, pero no sé... algo ocurrió que me hizo tener que escribirte.
Yo sé que vos me amás, tanto como yo te amo a vos, pero hoy me tengo que despedir, hoy te tengo que decir adiós. No creas que lo hago con gusto, pero no puedo retroceder en el tiempo, y hoy ya me voy. Te pido que no me llores, quiero que seas feliz, yo te cuidaré, a donde me vaya no importan las distancias, yo te cuidaré, y a tu lado estaré aunque no me puedas ver.
Por favor no llores más, tienes que dejarme marchar, puesto que hoy alguien más me va a esperar, no me olvides nunca, pues yo no te olvidaré. Te voy a dejar todos mis besos, todo mi amor, que fue sólo para vos, en esta carta te entrego también mi corazón.
Yo no quería marcharme, juro que quería encontrarme con vos, si hasta fui a esa esquina que era de nosotros dos, en donde siempre nos encontrábamos amor, no lo vi venir, fue tan de repente, y ya estaba ahí, no pude correr, no pude saltar, y en mi garganta quedó atravesado el grito que hoy no me deja hablar, y que hace que tenga que escribir mi despedida.
Tengo mucho miedo, pero no miedo por mi sino por vos, porque yo sé que me voy hacia donde está Dios, a ese lugar tan maravilloso donde los sueños se hacen realidad, a un lugar hermoso de verdad, allí te esperaré, prepararé las cosas para cuando te vuelva a ver, mientras tanto, trataré de visitarte por las noches en tus sueños, para darte el consuelo de mi partida.
Ya no queda tiempo, no puedo demorar más mi partida, espero que me comprendas, y no te enojes con el que manejaba ese auto con imprudencia, aconséjalo, para que no vuelva a pasar eso otra vez. Mi destino ya llegó, quizás estaba escrito que debía ser yo, porque yo pude ser feliz, porque yo te conocí, porque conocí el amor gracias a vos, porque yo realmente viví.
Estas son mis últimas palabras amor, espero que siempre las recuerdes, y me despido hasta la próxima vez, y mientras yo te estero, no te olvides de vivir, no te olvides de ser feliz.
Tuyo por siempre, y más allá de todos los tiempos y los lugares...
Te amo......................................

Regístrarte y comentar el poema

Imprimir

Enviar poema
© Historias, poemas y otras contribuciones pertenecen al autor, el resto pertenece a Escribe Ya.
Condiciones    -     Privacidad    -     Acerca de Escribe Ya    -     Preguntas frecuentes    -     Anunciar    -     Publicar historias
Nuestra red: Adelgazar sin trucos