


| Escritor: | Mortimer |
| Públicado: | 07/11/2007 |
EL OBSTINADO La miseria
sangrante De un justo
que pasa los días Acostado
entre su podredumbre! Responde una voz: También a
mi los crueles dioses Y la muerte
de queridos rostros Me
encierran en las cóncavas naves, Lejos de la
ansiada batalla.
¡Mira, mi
cruel Dios,
¡Séate esto
consuelo, oh Job!
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