Ponle un nombre, que se yo,
hazle caso,
absorbe, corre, deambula a pie descalzo
en el balcón,
aúllale a una flor tras las orejas,
distribuye pantomimas en el universo,
sangra por la herida,
muérete de susto,
atraviésate a los gatos negros,
enarbola una espada de juguete,
participa en el sorteo de un gigante,
averigua la ciudad sin paraísos,
salta cuando suenen las campanas,
triza los vidrios,
mírame a los ojos en la más absoluta oscuridad
y ábrele la puerta al hombre lobo
que está tocando
allá afuera.
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