Otra vez el dolor golpeo mi puerta Y me dio otro motivo para encontrarme con mis cantos. Otra vez cometí el mismo error, de seguir el rimero. Yendo con la corriente, restringiendo innovación. Y es ahí donde me olvido de la verdad de mí existir Es ahí donde yo fallo y me niego a mi destino, Es ahí que no soy yo, sino soy todos Y me dejo llevar creyendo que nada va pasar. Pero al final soy el que paga, y -Me lo merezco- , jamás dije que no Me lo merezco por ir al bulto del horror Por no ponerme en el lugar, del que llora sin cesar. Y después por los rincones voy llorando mi agonía Reventando mi cabeza con frustrados desamores, y pensando en mil millones De poemas, de canciones, y de versos refugiados que me piden la poesía. Y me acuerdo de la gente, Que miraba mi camino y me encontraba tan perdido. Y hoy los miro con la pena que le pesa a mi cadáver Muerto de vergüenza, y de arrepentimiento. Pero es en la experiencia de la vida que el hombre aprende Y eseEs mi único consuelo.