En las trastocadas noches de invierno, de mis mas lúgubres sueños, allá en el confín de la paciencia, después de la muerte de la fe, en la putrefacción de la esperanza, cuando lo sombrío cogía sentido justo en el éxtasis del olvido, cobijado ya por los olores de la mierda; hace tu vida acto de presencia, corrigiendo en mi día la palabra ausencia, contagiando todo con tu alegría, con cada una de tus fechorías justo en el momento que me prometía desertar de la idea de intentar amar.
que gusto leer tus versos, me encanta la forma en que te desdibujas en letras. que manera de salvarte la de algunas personas que llegas de repente verdad. saludos