Vaya la fuerza que hay aqui,vaya el honor de escribir de aquellos que siembran su vida y cosechan malamente muerte,en algunos casos,siempre serà un placer volver a esas tierras,ya sea en sus letras,ya sea en recuerdos,ya sea por alguna lucha.
dos besos
Don Lito, en la enmudecida de la muerte de mi padre -campesino el, "Campesino del mundo", como se nombraba a si mismo- una canción se escuchó ahí justo a medio sembradío de su hogar-casa-tierra, ésta era la emoción de ver a mi padre entrar a la tierra que le dió tanto sufrimiento pero tambien muchas alegrías, mi padre en su ropaje de campesino, pidió ser enterrado justo ahí, a mitad de sembradío justo donde reposa un viejo nogal, ahí donde se sentaba a degustar los alimentos que le preparabamos para su entrega al mundo campesino, como le llamaba él, ahí justo donde muchas veces, nos contaba como lloraba la tierra y como se alimentaba de nuestro llanto para luego darnos frutos nuevos.
Don Lito, no hay mejor ventura que venir desde la tierra para amar a la tierra misma y causarle en cierta forma un pocito para depositar una semilla que va a germinar para dar de comer al hombre.
Sin duda alguna que morir sembrando -como murió mi padre- es la mejor de las muertes, recibir su bendición ahí justo a tierra, es sin duda la mejor enseñanza de estos sabios hombres.
A Él -mi padre- y a usted Don Lito, mil gracias.