


| Escritor: | drodriguez |
| Públicado: | 13/11/2008 |
El árbol del
eterno invierno
Y sin
embargo las hojas caen de los árboles
Lejos de la
comprensión, lejos de la compasión
Lejos de
aquellos complejos sentimientos
Tan ajenos a
nuestros corazones
Caen y caen
sin pedir permiso a nadie
Sin esperanzas
Sin
ilusiones
Se
desprenden una a una de este árbol del eterno invierno
Qué esta
eternamente destinado a abrigar a sus frágiles hijas
Para luego
dejarlas caer
Lentamente
sobre el suelo qué pisamos
Para
dejarlas caer
Sobre el mismísimo
infierno
El viento,
de su vida es su juez
Así como
tiernamente las mece al compás de su brisa...
Luego
cruelmente, en su último respiro
las asesina
Parecen
mirarme cada vez qué las observo
Parecen
sentir qué las oigo
Parecen reír
parecen
llorar
Pero
realmente no se si yo las observo
O si ellas
me observan
Pendiendo de
este árbol estoy
A veces
riendo, a veces llorando
El viento,
así como el destino
mi mente acuna o castiga
Y sin
embargo
las hojas caen de los árboles
Y sin embargo las hojas caen
Diego Rodríguez
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