(El amor nace de nada y muere de todo)

Qué presiento entre…
El paraíso y el averno…
Qué perla se cultiva…
En tu entraña…
Qué vacío…
Qué orgasmo…
Qué hervir de ardor…
Qué luz excesiva…
TÚ satisfecha sonríes…
Más debajo de mi cinto…
YO penetro lo impenetrable…
De tu deseo…
Más allá de las estrellas…
Más acá de la sangre…
Y trepo tu cuerpo…
Tu sueño…
Y desciendo tus montañas…
Tus pináculos…
Tus fastigios…
Qué rosa se cultiva…

En tu huerto…
Qué espacio brilla…
En el cielo…
Qué vuelo sideral…
Huye de tu vientre…
Y los ríos de mi ternura…
Bañan las costas húmedas…
Del cansancio…
Hasta sentir el miedo…
De lo tangible…
Y buenos días…
AMADA…
Buenas noches…
Siempre llevas una flor…
En los labios…
Siempre llevas un ruiseñor…
En el atisbo…
Y qué perla se cultiva…
En tu entraña…


Qué vacío…
Qué orgasmo…


Nadie llama…
Al umbral…
De mi puerta…
La muerte tiene alas…
En el espejo…
Y tu cuello un faro…
Límpido…
Acendrado…
Despierto…
Deja caer el tiempo infinito…
De tus senos…
Sobre el contorno-ámbito…
De mis voraces labios…
Y colgamos de la madriguera…
Guarida de los pájaros…
Con modorra…
Y sopor de imagen…
Y fijo lío ensogo…
Mi miembro para no caer…
En tu sexo…
Pero me pierdo-desoriento…
Confundo en tu sangre…
Buscando al hijo…
Ya convertido en estatua…
AY…
Ay qué realidad…
Más pequeña…
Qué tristeza…
Más repentina y confiada…
Nadie llama…
Al umbral…
De mi puerta…
Ni la palabra…
Ni el olor del poema…
Ni la nebulosa…
De tu mirada…
Que naufraga-zozobra…
En el tálamo de la noche…
OH…
Oh creo que soy…
Invulnerable centinela…
A la tiniebla-lobreguez…
Que anda de un lado a otro…
Y de la lejanía que siempre…
Sonríe en mi alma…
Y TÚ…
Luminoso ondular-tremolar…
De la proclive hierba…
Déjame reposar-dormitar…
En tus aciberados fuegos…
En tu pubis campana-altavoz…
Del abúlico silencio…
Y cerremos-tapiemos…
Las pálpebras aquí…
Para abrirlas-descorrerlas…
Allá…
En la hora más excitable…
Y en tu boca…
Que me derriba de golpe…
NADIE…
LLAMA…
AL UMBRAL
DE MI PUERTA…
SÓLO LA MUERTE…
QUE ME DA…
UNA CUARTA…
OPORTUNIDAD…
PRÓXIMA…
A LA DULCE LLUVIA…
QUE NO TIENE OJOS…

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