


| Escritor: | liber |
| Públicado: | 03/09/2008 |
Qué presiento entre
El paraíso y el averno
Qué perla se cultiva
En tu entraña
Qué vacío
Qué orgasmo
Qué hervir de ardor
Qué luz excesiva
TÚ satisfecha sonríes
Más debajo de mi cinto
YO penetro lo impenetrable
De tu deseo
Más allá de las estrellas
Más acá de la sangre
Y trepo tu cuerpo
Tu sueño
Y desciendo tus montañas
Tus pináculos
Tus fastigios
Qué rosa se cultiva
En tu huerto
Qué espacio brilla
En el cielo
Qué vuelo sideral
Huye de tu vientre
Y los ríos de mi ternura
Bañan las costas húmedas
Del cansancio
Hasta sentir el miedo
De lo tangible
Y buenos días
AMADA
Buenas noches
Siempre llevas una flor
En los labios
Siempre llevas un ruiseñor
En el atisbo
Y qué perla se cultiva
En tu entraña
Qué vacío
Qué orgasmo
Nadie llama
Al umbral
De mi puerta
La muerte tiene alas
En el espejo
Y tu cuello un faro
Límpido
Acendrado
Despierto
Deja caer el tiempo infinito
De tus senos
Sobre el contorno-ámbito
De mis voraces labios
Y colgamos de la madriguera
Guarida de los pájaros
Con modorra
Y sopor de imagen
Y fijo lío ensogo
Mi miembro para no caer
En tu sexo
Pero me pierdo-desoriento
Confundo en tu sangre
Buscando al hijo
Ya convertido en estatua
AY
Ay qué realidad
Más pequeña
Qué tristeza
Más repentina y confiada
Nadie llama
Al umbral
De mi puerta
Ni la palabra
Ni el olor del poema
Ni la nebulosa
De tu mirada
Que naufraga-zozobra
En el tálamo de la noche
OH
Oh creo que soy
Invulnerable centinela
A la tiniebla-lobreguez
Que anda de un lado a otro
Y de la lejanía que siempre
Sonríe en mi alma
Y TÚ
Luminoso ondular-tremolar
De la proclive hierba
Déjame reposar-dormitar
En tus aciberados fuegos
En tu pubis campana-altavoz
Del abúlico silencio
Y cerremos-tapiemos
Las pálpebras aquí
Para abrirlas-descorrerlas
Allá
En la hora más excitable
Y en tu boca
Que me derriba de golpe
NADIE
LLAMA
AL UMBRAL
DE MI PUERTA
SÓLO LA MUERTE
QUE ME DA
UNA CUARTA
OPORTUNIDAD
PRÓXIMA
A LA DULCE LLUVIA
QUE NO TIENE OJOS
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