El alba

El alba llega
los primeros rayos del sol inundan mi cara. En su hogar, los pájaros comienzan sus danzas de amor. Poco a poco voy escuchando sus trinos. Salen de sus nidos para hacer público su amor. No se dan cuenta que los observo dándose piquitos y la hembra mostrando su necesidad de posesión.
Mis ojos perciben su amor mientras la savia de mi cuerpo circula dulcemente. Respiro y amo una vez más. Arrobada contemplo el batir de sus alas, mientras el macho con su pico le da besos y ágilmente en un segundo, se posa encima de ella para decirle un frenético: ¡te amo!
Luego viene la tranquilidad. Ella vuelve a su nido y él viaja vertiginoso para volver horas después donde su amada. El devenir diario irrumpe en mi mente. Prefiero dejarlos a solas para que se acoplen cuantas veces quieran... sin testigos ...
Ethel
Lo veo exacto en su evolución, así y no de otra forma es ese ritual amoroso , tú lo has declarado con la inocencia de un niño que se asombra ante lo cotidiano como si fuera novedad, esa manera en un adulto es la maravilla de aún mantener ese don que desaparece con los años. Esta es mi percepción muy sincera.
Gran ternura en estas criaturas mágicas,así como en las letras que les dedicas a ellos y al amor. Exquisita sensibilidad poética y diestra pluma.
la naturaleza tambien se escribe con el corazón, y los momentos divinos naturales viene recorrido en tus versos.
bello poema
saludos
Renán
Gran observadora de los mejores momentos que se nos brindan todos los días... eso habla que sos una mujer de gran sensibilidad y que sabe gozar de esos instantes mágicos...
Gracias por recordar los ocasos, el alba y la noche... sin olvidarte del amor...
Besos...NoU
que belleza de escrito! como todo lo que escribes..
un beso grande y mil felicitaciones
Jeison:)
Bello, más, bellísimo, el aroma balsámico que desprenden tus trabajos es reflejo seguramente de tu corazón.
Un beso
Andrés