Un dificil poema, una casaca de imagenes precisas que desmbocan en un Vete, rotundo y ya sin sentido.
"Mi duende saltaba de una mano a otra aquella tarde
intentando que no te lo regalara.
El silencio ahora, vino a contarme
que ae ahogo el duende en tu copa."
Buen poema, aunque requiere de una lectura muy minuciosa.
Que las hadas te acompañen.
"Téjete un nido de algas
Vete con la luna…."
Un placer leerte,tu mensaje llega fuerte y claro.
Un abrazo.