


| Escritor: | demian |
| Públicado: | 07/01/2008 |
Por la humildad
la simpatia, la ternura.
La dulzura y la grandeza,
la bondad y la entereza de tu entrega.
Por tu alma buena
por tu alma pura,
por mi alma a oscuras que vio luz en tu camino,
y en un acto irredimible de la sangre,
las entrañas y el instinto,
te grabaste a mi memoria,
te colaste a mis sentidos.
Navegando por el rio de mi loca algarabia,
con la bella fantasias refejada en tu pupila,
fuiste y eres niña
el angel bendito de mi musa,
la doncella de mi anhelo peregrino.
Ahora lo entiendo,
ahora que has estado en mi desde siempre,
porque eres la mujer
que aun desde antes de nacer yo habia soñado.
Porque es tu piel,
aquel eden tan presentido,
porque es tu boca el paraiso tan buscado,
y tu vientre es el camino mas perfecto
al extasis mas sublime y mas deseado.
Y son tu espalda y tu pelo mi delirio,
y quiero por destino
el destello apasionado de tus ojos,
el nectar invaluable de tus labios,
el tallo aromado de tu cuello
y las lunas florecidas de rus senos.
Por la beldad, la sutileza de tus juegos consentidos,
por el ansia tremebunda de tus sueños
y mi urgencia desmedida de tus brazos,
y tu llanto conmovido
y mi verso milenario.
Por los años de la espera
en la orfandad de tu alegria
y la negrura de mi pena,
ahora se...
ahora lo entiendo,
y ante esta vardad caigo rendido,
ye te digo yo te amo...
te amo morocha,
eres tu el final de mi camino.
Demian.
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