¿Duelo artístico?

Se quita la peluca, y
comienza a ser humano,
es una risa que llora, y una lágrima que ríe.
El maquillaje chorrea.
Unos ojos lacónicos,
una mirada incisa
la nariz roja
un golpe.
La corbata raída
y el alma
tam
El mimo que ríe a carcajadas
se monta en la nube,
se contorsiona como
serpiente pendeja.
¡Qué se calle!
¡Qué lo maten!, grita el
mimo,
el payaso sigue llorando, el mimo sigue riendo
Sus ojos vidriosos.
El mimo se desnuda,
el payaso también
Viene el arlequín.
¿Y a este quién lo invitó?
¡El rey lo trajo!
Joder, los payasos abundan
Ysaías Núñez
9/11/2008
Asi en mi nuevo paso, reitero lo dicho, es fenomenal.
Pasé de nuevo a disfrutar nada más. Y disfruté de tan buen poema otra vez, otra vez. Así que aprovecho y te dejo un nuevo abrazo.
Gran poema. Muchos payasos, muchos payasos, muchos payasos. Pues que todos se hechen a reir y me hagan reir a mi. Hagan caritas, pero no se les ocurra cantar regaeton.
Una verdad que nos toca hondamente, a escondidas guardamos el dolor y con sonrisas nos ubicamos en el camino de la vida y seguir.
Irremediable
saludos
Mart►n
muy original y creativo!lo haces muy bien! este poema es muy original y te admiro por eso.ceci(podrias pasarte y leer mis historias?)
Eso podra ser en algunos,Lalo, pero en este autor la creatividad sobra n_n
Muy bien, muñequin, coincido con Lalo en que te has lucido con este poema es muy original y me encanta el final KYA
azi zi kiero ir al zirko.
Sinceramente, y esta es sólo mi opinión, espero cuente, es uno de los poemas con más gracia (no de risa) que te he leido. Tiene sentimiento, tiene realidad. El payaso llora, esa es su profesión... llorar para que rian. El mimo ríe, esa es su profesión... hablar para que callen.
A veces pienso que un autor puede acabar con su creatividad y ya no tendrá otro tema que tocar ¡Cuánto me equivoco!
Un abrazo, señor escritor, más que poeta.
Eduardo Matamoros.