Y yo que juré nunca dejar de sonreír, tal vez nunca imagine que el dolor me podía herir. Apenas si puedo expresar lo que siento, sin temor a ser juzgada por la vida o hasta por el propio viento..y por eso.. Duele tanto saber que naciste para perder, y que hoy no hay nadie que pueda hacerte renacer. Duele tanto saber que la palabra confianza desapareció, y que los sueños que un día forjé ya no están en mi interior. Duele tanto perder y no poder volver, ya no soy lo que antes quise ser. Duele tanto imaginar que nunca podré amar, tal vez no debí nacer para a nadie torturar. Duele tanto sentir que para nadie existís, pero mas me duele haber nacido para tan pronto morir Cuesta trabajo entender que amigos si tienes, pero que la vida impide poderlos disfrutar. Cuesta trabajo que piensen de ti lo peor, pero lo bueno es que el resultado si lo es.