Escucho a alguien que habla sobre un perro de dos cabezas. ¿Está loco? ¿O acaso vos estabas equivocado? Quizás todo lo que creías que era cierto era una puta mentira. La gente dice que no soy bueno. ¿Tienen razón? Creo que sí. La gente nunca hace lo que dice - ni es lo que dice ser-, dijo de vuelta. Y alguien tiene que morir esta noche. No voy a matar a nadie; otros lo van a hacer por mi. "Nunca hagas nada ilegal", dijo él. Pero ahora está en la cárcel. ¿Acaso él hizo algo malo? ¿O estaba en lo correcto? Siempre me decís que no. Pero yo sé... Yo sé... Sé que te gustaría matarlos. Sé que te gustaría ser como él. Pero él es el más odiado. Y el más amado. Sí. El más amado.
El eterno problema de Raskólnikov en “Crimen y Castigo”, de la gente ordinaria y la extraordinaria, pero no con el burdo significado de la plebe, sino el significado literal.