DRAGÓN
Vivir contigo es como tener en casa un dragón:
flor a veces,
a veces viento.
Dragonanimal
anacrónico
apenas si hábil para andar
dominado por el peso de sus alas
la torpeza de sus patas
y el furor volcánico
de la entraña.
Dragonanimal dragonalado
desnudo bajo el ojo de la tormenta
que lo mira
calmamente:
la multitud lo anhela y lo teme
y a veces paga por verlo
asegurándose detrás de sus escudos
y sus velos
y sus máscaras de hierro
y porcelana de China
La multitud tintura de disfraz
se fascina en sus rugidos
y en sus cantos
dragoncantor.
Vivir contigo es exponerse
a la grieta de una garra
a la ampolla que surge por el fuego
al agua ardiente de un llanto extemporáneo
al vuelo inesperado
y no por breve
menos lejano
y sorprendente.
Dragón es animal
de ira fácil, fácil jugueteo:
su voz es armónica cual trueno
en las alturas celestiales
roca desciende
cuando el relámpago ha alumbrado
el abismal paisaje
y los seres
Dragón vive más allá de la niebla
no hay caballero con espada
al que él le tema
y no le tema.
Dragón no es un Héroe
aunque pudiera serlo:
es más bien un viento, una flor.
bello, bello dulce. Ardiente como los que aman sin frenos. amores desenfrenados que nos marcan por la eternidad
me encanta mujer tu sabes amar..
"La multitud tintura de disfraz, se fascina en sus rugidos..." En lo personal, me encantan los dragones; varían su temperamento de modo que se hacen notar...como este que según el poema, comparte contigo la misma casa.
Bien lograda la idea.
Saludos,
Lore.