Así como nace una mariposa
y extiende dejando de ser larva sus alas,
así te recuerdo.
Con tus brazos extendidos
posas tu cuerpo en la mitad
del mío.
Siento tu peso de alondra
y con esa velocidad delicada
me regalas un gesto de boca
abierta con sonrisa.
Tienes ahora en mi mente una
blusa blanca, y hoy siento lo que sentí
cuando toqué tus pechos.
Tu mejilla esta en la mía, muerdes con
palabras en mi oído tus deseos,
te escucho gemir!
Entiendo tu lenguaje, exhalaciones
y aspiraciones al compás de tu movimiento
de hembra, palabras entrecortadas
que las comprendo, perfectamente.
Que seria sin el recuerdo mi vida.
Te deseo, y tu abrazo en esa noche fue
suficiente.
Me pediste que no escriba de lo
nuestro, pero desapareciste,
y en la desesperación temí perderte.
Temí olvidarte y no encajar mas en tu
cuerpo con humedad compartida
y con amor de sobra.
No sé si estas muerta, pero quiero
que a tus ojos este poema llegue,
y busques donde sabes encontrarme.
24-03-08 ( 2 y 13 de la tarde)
Para: MMC
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