Dolor, mi fiel compañero (también de viaje)

Categoría(s): Poema, dolor, magia, ciudades

 

 


 

Hasta en la felicidad el dolor siempre acompaña
hasta en el juego irreal de pisar otros terrenos
de caminar por ciudades que nuna antes mis ojos vieron
que nunca antes mis pies pisaron
que nuevos acontecimientos mi espíritu emocionaron
hasta en la dicha bendita del conocimiento pleno
de sentir la piedra viva, construída en otro tiempo,
de encontrar una experiencia a la medida del viento
que viene y va a todas partes surcando espacios terrenos
que acompañando mis pies libres cual si alas tuvieran
cercena mi libertad de disfrutar toda plena
de aquesta felicidad que tan sólo fue terrena.

Este dolor compañero, éste, mi dolor fiel, sincero
que jamás en la vida me abandona
no renunció por nada a acompañarme en mi viaje,
ocupó lugar preferente en mi equipaje
y en los momentos de melancolía
siguió siendo mi mejor compañía.

Este dolor traicionero, este dolor que no avisa
que siempre me aborda con prisa
y se empeña en no dejarme sola,
dolor que me imposibilita caminar por donde quiero
al ritmo que yo quisiera y con quien mejor pudiera,
dolor que me amarga al tiempo
de una felicidad que me embarga
y entre el dolor y la dicha caigo rendida en la piedra,
necesito descansar, recuperar alguna fuerza
y cuando paro de andar y me siento en un bordillo
con la luz del sol cayendo, con el día oscurenciendo
y la noche que se acerca, miles de golondrinas cruzando
en todas direcciones el cielo,
a pesar de mi dolor compañero
siento la vida en un soplo
pasar por mi lado diestro
mientras me hace un ademán
y me indica que abra mi oído
pues el silencio no es todo
tal vez si fuerzo el sentido
en aquel anochecer de piedras y golondrinas,
de dolor y de placer,
pudiera escuchar con gozo
entre los muros de piedra
una canción en francés
en la voz de una mujer
que mi alma estremeciera
cuando mi dolor me aflige
ahí sentada en esa piedra.
Y escucho notas divinas
después de salir de la iglesia
que me transportan a un cielo
que todavía es purgatorio
y aunque canten voces de ángeles
me hacen daño los demonios,
pero escucho y me extasío
en la chansonnière française,
en los balcones de hierro,

en las callejas de piedra,
en las ventanas abiertas
por donde el dulce sonido
sale y llega a mis oídos,
me reconforta el espíritu
y me hace mirar al cielo
donde se cruza mi vista
con esas mil golondrinas
que volverán a sus nidos
y volverán a sus vidas.

 

 

 

Regístrarte y comentar el poema

Comentarios:

Escrito por: JuanCruzBordoy       26/06/08 13:03
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Creo,amiga,que son los caminos que nos ofrece Dios.No se es peor por sufrir,sino todo lo contrario.Saber llevar nuestra pequeña cruz,es un orgullo para los cristianos.Sabes también,que te aprecio mucho.El poema,excelente.
Un beso,
Miguel.
Escrito por: rosanavera       26/06/08 01:56
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Amiga, lo único que puedo decir, es que el dolor hace que de nosotros salga lo que realmente somos, está muy bueno tu escrito, y cuídate mucho porfis, chaoooo
Escrito por: kaylita       26/06/08 01:33
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Hola amiga, ese dolor que se impregnó hasta lo más profundo y que se empeña acompañarnos a donde quiera.
Letras con gran sentimiento.
Besitos…
Online
Escrito por: sumysel       26/06/08 01:18
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Ay quien pudiera poder prohibirle que te siga...cual si fuera un perro!!
El dolor, que no tiene por qué ser eterno, algún día desaparecerá. Hoy cumple su misión como "maestro".
Excelente tu relato amiga...(como siempre, es un placer leerte)
Un besito.
Escrito por: mariarosa       26/06/08 00:16
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Ave, que bonito.!!!!
Uno cree que al cambiar de cielo y tierra abandona los dolores y es mentira los dolores van con uno.
Páginas: 1

Imprimir

Enviar poema
© Historias, poemas y otras contribuciones pertenecen al autor, el resto pertenece a Escribe Ya.
Condiciones    -     Privacidad    -     Acerca de Escribe Ya    -     Anunciar    -     Publicar relatos