


| Escritor: | Atayo |
| Públicado: | 03/03/2008 |
Tal vez
no puso en Barquisimeto
un mar azul como el cielo
al cual poder admirar.
No quiso fijar espejos
de agua salada en mi tierra
ni palmeras, ni salitre
nada que hablara del mar.
Mas, cada 14 de Enero
el mar llega a nuestras calles
agua dulce, bella espuma
brisa fresca, pura, humana.
En solemne formación
llegan las olas, cual gente
con pía motivación
ofreciendo sus presentes.
Tras la imagen de la virgen
la procesión marcha lenta
da aires de mar sereno
cuando juega con la arena.
Calle tras calle los postes
semejan blandas palmeras
que inclinadas ante ella
dicen Salve, Salve, Reina.
Ved los pequeños traviesos
vienen pagando promesa
que lindos son estos guaros
que engalanan estas fiestas.
Mas allá de nuestras tierras
se sabe de
que habita en Barquisimeto
y en todos los corazones.
Se encuentra dentro, en los templos
veredas y callejones
en las casas, en las plazas
llega a todos los rincones.
Y con la solemnidad del mar
arropa a todos los peces
que de todos lados llegan
buscando cambie su suerte.
Atayo
...no soy religioso, no obstante, valoro, respeto y cultivo en el alma todo lo que huele a mi suelo natal BARQUISIMETO. ¡Salve Divina Pastora!
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