Mil manos exploran
tu faz, tu imagen distante,
tu cuerpo y tu ser.
Tu necesidad
de mi ímpetu
díscolo,
retraído y glorioso,
devoran mi respiro
agitado.
Dulce sonrisa de oro voraz.
Amante en off.
No te toco,
pero te siento igual.
Amanecer distante
de almas cercanas
unidas por placer.
Cálidas caricias fantasmagóricas.
Reluciente orgasmo
brillante,
etéreo.
Separado,
rozo tu cuerpo vivo.
Con mente abierta,
penetro tu fuerte
lejano,
tangible.
Aullido salvaje
de placer desbordado,
cálido,
húmedo,
jugoso.
Abraza mi carne
absoluta.
Moja mi cuerpo
con lluvia
de espasmos color turquesa.
Dulcemente amargo,
otro despertar distante.
|
Imprimir |
Enviar poema |
