Magnífico poema, buena inspiración sobre la libertad del niño.
un saludo, mariluz
Toda una belleza Pedro, que te agradezco mucho y sigues así engalanando los trazos que aquí dejo.
Hermano Dios esté contigo y su bendición te siga y siga dándote esa enorme sensibilidad que posees. Un abrazo.
Parte de el encanto de ser adulto, es mantener una buena parte de esa edad de oro.
Gracia por estar aquí María. Un abrazo.
Abundando me atrevo a decir que sin ese niño, no se puede ser un adulto integral, pues imagina que cuando hacemos determinada broma, o cuando buscamos el chiste sanador, o cuando sin miramientos tomamos los juguetes de nuestros hijos o nietos y nos transportamos al mundo de la imaginación, sin ese niño nada podríamos hacer. Yo imagino que tú Etel tienes a esa niñita al doblar del codo, o me equivoco, seguro que no.
Gracias amiga por leerme y por estar aquí.
El niño interior que llevamos dentro y que nos hace más amena la vida... El que nos hace de vez en cuando volver a vivir la picardía y nos lleva a recordar las vivencias en medio de juegos, donde se expresa el desarrollo del adulto. Sin ese niño no podemos llegar a ser adultos.
Un abrazo
Gracias amigo por leerme y por el aporte, Dios le bendiga.
Me haces feliz al expresarte así bibian, por el hecho de poder dejarte algo bueno.
Un abrazo bien fuerte.
El día que muere el niño que todos llevamos dentro...se opaca la mirada, no existe la sorpresa, se pierde la ingenuidad tan necesaria para no volverse hosco... malhumorado sin esperanzas y por supuesto crear con libre expresión.
Usted siempre da una pincelada de color cálido a mi espíritu!!!
un fuerte abrazo!
Gracias Amigo. Es muy importante y aún más en estos tiempos mantener cierto grado de la pureza infantil, no es tomar su inocencia pues ello ya no es factible ni conjuga con la realidad, pero esa alegría sin fronteras hay que mantenerla para bien de nuestro propio espíritu, gracias de nuevo por llevarte esa idea.
Gracias Kayli y sombrero, hay que mantener ese niño pues ello nos dulcifica.
Muy bien amigo!!
Yo niña disfruto la vida rosa. Yo mujer la descubro roja.
Besitos Alfredo…
Aquel que deje morir ese niño, en el propio momento que lo deje morir ya es un viejo sin remedio, aunque tenga 20 años.
Para todos ustedes amigos-niños cantemos una ronda por nuestra inocente y buena amistad.
QUE TIERNO,EN UN MOMENTO FUÍ NIÑITA OTRA VEZ HERMOSO ERES GENIAL.
CHAU AMIGO(te hice tu acróstico con tu nombre)
mi hermano, todos -unos más que otros- tenemos ese niño encarcelado en nuestro corazón.jajajja! yo soy así muchas veces, igual es por mi profesión y me encanta.
un abrazote compa