Detengan a los poetas.
Los poetas tienen algo valioso
que son sus sueños.
Por eso un poeta libre
es un sueño desperdiciado;
detenidos enriquecerán de sueños la ciudad
y la ciudad no sólo será de plazas y calles
sino de sueños que formarán parte del ornato ciudadano
como monumentos a la libertad, al amor, a la democracia
Detengan a los poetas armados de sueños
somnolientos, cuasi despiertos, cuasi dormidos
hinchados de esperanzas
extasiados de tanto hacer amor al aire libre,
y acrobacias con las palabras
que los meta/sub habitan en un meta/sub mundo
que les exigen realidad
Detengan a los poetas
con leyes transparentes, con cuidado
no vaya a derramarse el estanque de su corazón
donde suelen habitar aves de otros hemisferios
o peces de ultramundo.
Atrapen a los poetas
Con sólo darles pan y agua
Alúmbrenles con el espejo del medio día
a sus ojos desorbitados
ó háganles tomar vino antiguo
y no emprenderán vuelos infinitos
desesperantes.





