DIBUJO ATARDECERES SIN ELLA
El horizonte dibujaba su silueta,
como si durmiera a la orilla del mar.
Su mirada se perdía en el cielo,
la mía en su dorada sombra solar.
Inevitable excitación contemplar
el atardecer en ella.
Enmudecida ya en su noche
ella solía reposar,
encima de estos huesos rotos,
que aún se quiebran por ella
Y cada vez que estoy en la arena
mirando el aburrido horizonte,
quisiera que el sol no se ocultara
para su silueta jamás recordar.
Pero el mar en sus antojadas olas
me dibuja con las inanimadas sombras,
las agitadas y caprichosas formas,
que yo con mi cuerpo, solía garabatear.
Que hermoso poema, descubro en ti un estilo muy sensual y romántico…
Te sigo leyendo…
Me cautivan cada uno de tus escritos.
felicidades, me gusta mucho los sentimientos
que plasmas.
saludoos.
Me encantaron tus versos tan sentidos. Guadalupe