Diario de Gabriel (dia santo)
Diario de Gabriel
28/06/85
Día santo
Entré lento y pesado, mis brazos colgaban a mi costado como lingotes de acero, estaba todo en silencio, mí desprecio al turbio ojo del agua bendita, me hizo sentir diferente.
Camine hasta la primera banca, el cabello blanco de una mujer arrodillada, me detuvo justo frente a Cristo, lo miré, miré a la mujer y avancé hasta los pies de la figura en la cruz. Su cara sangrante, sus pies calvados a la madera, una herida en su costado y una ridícula corona espinada, me hicieron pensar en que nunca más le pediría nada.
Camine hacia la banca de la mujer arrodillada pasándola a llevar intencionalmente con la punta de mi zapato, su asustado brinco me hizo reír.
Mucha gente duerme en la iglesia esta tarde.
No hay mayor ficción que la cruda realidad.
Alma generosa y comprensiva la tuya, amigo. ?A quien diablos se le puede ocurrir la infamia de andar pidiendole favores a Jesus que lo tienen clavado en la cruz?...
?Y que muchos van a dormir en la iglesia? Este mundo esta echo una porqueria.
Buen tema para otro cuento corto. Felicitaciones.
Si en el fondo de Gabriel, no hubieran cadenas, plomos y negruras. En lo exterior de Gabriel, no se manifestarían turbias las aguas, y los brazos se convertirían en alas.
Gabriel... Es mejor ser rebelde en el interior, consigo mismo hasta acabar con las cadenas y negruras. Antes que ser rebelde con el exterior, con los demás. Porque si no. Siempre serás marioneta de las externas circunstancias... -Aunque ser rebelde con el alma, en contra de sí mismo, es como 1000 veces más dificil. Y ser rebelde con los demás; es como 1000 veces más fácil.
Amigo eslavoz, encuentro tal nesesidad de Luz y verdad en esta ficción. Que como sea que siempre dicen que la realidad supera. Que hasta me hice partícipe ya. Como siempre, un Placer pasar por aquí. Gracias.
Angel-Guixhiro'.