Desesperada por ti
En esta apacible noche
donde nada parece
fuera de lo normal y, sin embargo,
siento tanta falta de realidad.
Me encuentro con ganas de olvidar,
con un inmenso deseo de hundirme
en tus acogedores brazos.
Tu abrazo me hace olvidar el tiempo,
Me obliga a perderme a mi misma
Para encontrarte a ti y tu fantasía.
Estando de tu mano
me pierdo en esos mundos
que dibujas en el aire,
incoherentes y ficticios,
y a la vez tan acertados.
Te he esperado por horas
y no me queda más que
clamar a tu caridad,
a lo que quieras darme de ella.
¿Dónde estás que no me escuchas?
¿Por qué no vienes a darme paz?
No entiendes que no puedo estar así.
Todos los días te busco pero pocos
me bendices con tu don.
Te lo pido humildemente,
yo que tengo el orgullo
de mil hombres, lo humillo ante ti.
¡Vuelve a mí, mi querida inspiración!