Si me fuese concedido un deseo, pediría ser niña otra vez
para correr alocadamente sin preocuparme por las caídas,
volver a trepar los árboles para construir casas de utopía,
criar hijas de trapo y plástico que nunca llegaron a crecer,
creer en seres míticos y fantásticos que regalan euforias,
tener miles de amigos fieles, secuaces de juegos y quimeras
Deseo no haber crecido nunca, y seguir siendo una niña
y no saber lo dulce del amor y lo amargo del desamor,
lo acido de la traición y lo salado de la humillación,
lo terso de la compañía y lo áspero de la melancolía,
lo rustico de los desprecios, lo que hiere el menoscabo,
lo que duele en el alma despertar de una fantasía
Deseo ser niña otra vez, y volver a mis tardes de recreos
deseo ponerme mil trapos para aparentar ser más grande,
tener mil oficios, doctora, juez, ama de casa, litigante,
y en las noches repetir de nuevo todo en mis sueños.
Deseo que mi vida se quedase en ese dulce momento,
Que todo transcurriese siempre en ese solo instante .
Deseo que mi niña interior nunca muera,
que se mantenga siempre viva y despierta,
que este en todo momento pendiente y alerta,
de las desventuras que se viven desde afuera.
Mi niña, infante sonriente, siempre feliz y contenta
que nunca creció en mi mente y en mi espíritu.