Desconsolado, triste y llorando
nos despedimos con un abrazo
sentí que el destino me arrebataba
parte de mi vida, que eres tú.
Que Dios te cuide y guie tus pasos
rogaré por tí todos los días
que el tiempo pase, raudo, de prisa
y volver a tenrte junto a mi lado.
Yo casi nunca había llorado
me sentí fuerte siempre en la vida,
pero tu ausencia no la soporto
todas las horas en tí yo pienso.
Te quiero mucho, te adoro tanto
que Dios bendito cuide de ti,
ojalá pronto pase el tiempo,
que te esperamos en nuestro hogar.
|
Imprimir |
Enviar poema |
