Ella se acerca al piano y empieza a tocarlo
poniendo sus miedos en él
Recordando la falsa arpía a su lado
y componía sin saber que lo hacía
Los días pasaban, ella seguía
El viento disimuló su llanto
se castigaba, mentirosa alma, inevitable salida.
La mirada perdida, pasajera ante todos
refleja vagamente su adicción
El tiempo ya no se hace presente
ella se acercó al piano, estaba demente?
Cerro la puerta, ahorcaba su soledad.
Ella tocaba el piano, jugaba otra vez
ignorando su presencia.
Creando una tempestad ante su miseria,
guarda secretos ajenos a la mentira.
Verdadera arpía domada por su ironía
rompía las ebras de la verdad
Recolectaba caprichos de su corta edad.
Ella se acerca al piano y rie con lágrimas
mirando su inventario
Memorias sin placer, todo volvió a caer.
Ella se miró las manos y se alejó del piano
destrozando inconsientemente, pero
se hizo tarde, ya estaba demente.
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