Dejare tu mar abierto en mi cielo infinito,
Tocaremos las estrellas cantando a los Dioses,
Buscaremos un recinto para guardar los corazones
y luego seremos devotos de la vida.
Cruzaremos las tierras ignotas
con los pasos dulces de la esperanza,
llamaremos a los amaneceres al morir la noche
y danzaremos en la brisa, con el primer soplo de vida
seremos uno con la Tierra,
seremos al fin nosotros mismos, los pedazos de la vida,
y unidos adornaremos las semillas
de los futuros y los horizontes,
como los huevos que se quiebran el primer piar
y nuestras alas crecerán poco a poco
hasta enseñarnos los secretos de la ascensión,
y un Maestro oculto nos dictara en el corazón los secretos de la redención.
04.11.2001
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