


| Escritor: | Orolonco |
| Públicado: | 16/10/2008 |
Déjame Enfurecer tus Deseos
Sus labios susurran mi nombre
tras el cristal la desnudo
con la misma intensidad
de aquellos amores que surgen espontáneos.
¿Qué primavera te gradúo de ilusión,qué árbol te cobija en un bosque impensado?.
Déjame arrinconarte en un pasillo
de esta antigua casa
y simultáneamente embriagarnos de este
instante,
enfurecer de pasión nuestros deseos
con la química de un beso.
Sé que me recordarás en la orilla del próximo otoñoen la ocasional tristeza que deshoja una sílaba
en el difuso aroma de una alameda al amanecer.
No será fácil que te olvide,
tu sensualidad horada la quietud de mis días.
Un Fantasma Más
Lanzó su antigua red de encantos
la blusa a medio abotonar
y mediante este ardid consiguió mi amor
incondicional.
Ahora voy por el mundo cuesta abajo
ávidamente enamorado de su exactas medidas.
Quizás algún día la encuentre
con su traje de novia triste
una mirada de luto en las pupilas
y sin un anillo que se aferre a su dedo,
deambulando por la oscuridad de un parque.
No pienso renunciar a ella
aunque tenga que perder un sueño para hablar de lo soñadoantes que el fuego de la inquisición
se adelante unos pasos
e incinere los deseos de mi cuerpo.
En el Lado Opuesto
Me situaré en el lado opuesto de la melancolía,
la noche se sentará a mi lado
y vendrán otras noches caminando a pocas horas.
A escasos centímetros de mis ojos una lágrima muere,
hereda la osamenta de tu rostro
la temperatura confidencial de todas tus tristezas.
Tú, no eres promesa de nadie
sé mi amante en el aliento de este beso
no pretendas olvidarme
ni confundir mi rostro
en el precario equilibrio de algún sueño.Silencioso el calendario nos deja de lado,
quizás exista la posibilidad de encontrarnos nuevamente.
Ella Continúa Olvidándome
Una canción antigua suspira por la orilla
y sólo por la orilla recorro nuestro pasado.
Ella en mi ausencia continúa mi olvido
construye cada día su propia historia,
con una herida en el espejo.
Caí en la trampa de sus labios
no intuí que esta batalla estaba perdida de antemano,
desde el inicio sus palabras tenían sabor a olvido.
Hubo entonces enormes razones para perderme
y hoy, no obstante se me antoja su cuerpo,
desnudarla con un poema diferente.
Una vez más mi mala suerte me traiciona
en la mitad del juego,
no conseguí un espacio en su existencia cotidiana.
Te Diré a lo que Vine
Un paraguas se llueve de tristeza.
Este es un error más de la lógica racional.
Muero definitivamente en el luto de mi vecina
en la sonrisa de novio pobre que se eterniza
en mi semblante.
Tú, intuyes la nostalgia fundamental de mis
días,
vislumbras la maldita costumbre de cruzar
a destiempo por tu vida.
Esta noche te diré a lo que vine
si esto ayuda a armonizarte
si acaso por error todavía me esperas,
si crees que alguna vez podamos coincidir en
algo.
Pero no digas a nadie
que me has visto transitar por esta calle,
apoyado de farol en farol
con una canción de Joaquín Sabina
que hice mía sin más testigos que la aurora.
Mientras sueño con tus besostú modificas la temperatura de mi cuerpo
y no puedo evitar que mis ojos te desnuden.
Donde hubo un beso tuyo,
hoy arden mis labios.
La Hora Propicia
Nada podrá detenerme
ni la hora más propicia.
Esta noche llamaré a las puertas
de tu ciudad,
seré el único habitante en una calle
que lleva tu nombre.
Abriré tu blusa perfumada a Chanel,
con la lentitud del deseo que sabe esperar
y apagaré ese incendio que permanentemente
te consume.
Gradualmente me impregnaré de ti,
será oportuno que pierdas al menos el 50 %
de la estricta razón.
Bajo el amparo del silencio
conjugaremos el verbo amar en todos
sus tiempos.
No cabe duda,
ni en sueño la naturaleza pudo haber creadouna mujer tan perfecta.
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