DEIDAD

.

Hermosa deidad,

Que presenciaste mi nacimiento

Bajo el signo de aquel toro;

Por qué,

Después de haberme brindado tu melena

Para cubrir mi cuerpo en esas noches frías,

Después de haberme besado con tus afrodisíacos labios,

Y acariciado con tus finas manos;

Después de haberme vuelto dependiente

De tu suave piel, de tu mortífera fragancia

Cual recorre ese cuerpo infiel y magnético,

Ese demonio sensual e inquieto

Que me causa dolor al empujarme…

¿Por qué me dejaste,Solitaria e indefensa?

En ese camino sin rumbo,

En esa habitación sin puerta,

En ese cajón sin llave.

¿Por qué me dejaste,

Vulnerable y sola?

Frente al terreno hambriento

Que no se satisface ya con beber

De la fértil sangre que derramaste a sus pies.

Que no contento con bogarse el agua del diluvio,

Causado por las lágrimas derramadas,

Sigue exigiendo más.

Nada satisface su sed eterna;

Y tú, tú me dejaste aquí,

Sin alas, sin fuerza.

Pero un extraño me agarró,

Cual niño sin padres,

Abandonado a su suerte.

Me protegió bajo sus brazos

Suaves y fuertes;

Me sostuvo,

Como a un amante desecho por amor;

Me embriagó,

Con el néctar de sus ojos.

Juntó sus labios a los míos,

Me compartió la hedónica ambrosía

Y me envolvió en humo azul.

Su saliva como el opio, me confundió

Y me condujo por un sueño efímero

Que rompió frente al ébano

Que ardía en el fuego,

Producto del dragón enfurecido.

Escupía llamaradas infernales

Que pronto trajeron una neblina,

Contaminada y sofocante

Que me cegaba.

Pero aquella criatura que me resguardaba,

Me protegió ante aquel peligroso escarlata.

Era indescriptible a mis palabras,

Yo solo sabía que me encantaba.

Estaba hechizada con su extraña belleza femenina;

Una rareza por sus formas,

Por su fuerte y salvaje tacto,

Por su delicada y dulce piel.

Pensé en el hermafrodita,

Pero no, era una seductora.

Aquella fiera envolvente,

Me otorgó su esencia,

Y con ella me maldijo.

Ese licor, esa leche tibia,

Que caía por mi garganta

Y me adormecía como a un bebe.

Ese alimento que dio vida

A seres extraños dentro de mí,

Seres que me agobian

Al ver peligro en ciertas personas,

Que me marean y me agitan

Con el tacto dulce y suave,

Con el tacto de aquellas siluetas

Voluptuosas y onduladas,

Que se acercan con sus aromas florales

En busca de compañía.

Esas ninfas que me marcaron,

Y me condenaron al prejuicio extranjero.

Regístrarte y comentar el poema

Comentarios:

Escrito por: Zally       21/08/07 17:43
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Hola que tal muy bonito escrito me gusto mucho pero las palabras que ma me gustaron fueron estas "Ese alimento que dio vida

A seres extraños dentro de mí,

Seres que me agobian

Al ver peligro en ciertas personas"...
Páginas: 1

Imprimir

Enviar poema
© Historias, poemas y otras contribuciones pertenecen al autor, el resto pertenece a Escribe Ya.
Condiciones    -     Privacidad    -     Acerca de Escribe Ya    -     Preguntas frecuentes    -     Anunciar    -     Publicar poemas
Nuestra red: Dietista online