![]()
Un soneto nuevo dedicar quisiera
a esa antigua tierra que hoy visito
donde almas duermen de hito en hito
hasta que un amanecer las renaciera.
Eres tú, Cáceres, ciudad donde naciera
el embrujo de un pasado no prescrito
del latir de un arte tan bendito
que durante inmensos siglos trascendiera.
Hoy transito ascendentes callejuelas empedradas
de granito los recios muros de tu concatedral
surcando el cielo miles de golondrinas en bandadas
mientras mi alma gime como cualquier animal
al contemplar la sublime belleza que le fuera otorgada
mediante la mano divina a tan hermosa ciudad.
|
Imprimir |
Enviar poema |
